Síndrome de Burnout

Elaborado por: Sofía Navarro (Co-Fundadora de dando+)

 

¿Qué es? y ¿cómo podemos prevenirlo?

 El estrés laboral y el Síndrome de Burnout son algunas de las condiciones más comunes que afectan a los trabajadores y ponen en riesgo su calidad de vida; por lo que es importante entender en qué consisten y que medidas podemos tomar para reducir sus efectos en nuestra salud. Por ejemplo, existen diferentes variables que califican a la docencia como una práctica laboral de alto riesgo, esto quiere decir que pone en peligro la salud integral de la persona que la practique. Entre estas variables se encuentran el horario de servicio y la participación activa en el mismo, el propio entorno laboral, las relaciones interpersonales dentro de este y el balance entre la vida laboral y personal (Zavala, 2008).

Zavala (2008) a través de diferentes teorías nos define lo qué es el estrés. Entre ellas, la teoría transaccional o interaccional revela que el estrés es el efecto de una demanda hecha por el ambiente externo o interno que afecta el balance del organismo del individuo. Hace una diferencia entre eustrés y distrés; ambos cómo valoraciones que la persona le otorga a la amenaza estresante: eustrés se define como una amenaza positiva y enfrentable, y distrés como amenaza negativa y desbordante (Guerrero y Rubio, 1996; Zavala, 2008). Cuando una persona experimenta síntomas de estrés de manera consistente y prolongada puede desarrollar estrés crónico, también conocido como Síndrome de Burnout (SB). Martínez (2010) explica la diferencia entre estrés general y SB, y define el primero como un proceso biológico de efectos positivos y negativos; mientras que el SB solo lo caracteriza negativo tanto para el individuo como para su entorno. Martínez nos explica que:

 “El término Burnout se empezó a utilizar a partir de 1977, tras la exposición de Maslach ante una convención de la Asociación Americana de Psicólogos, en la que conceptualizó el síndrome como el desgaste profesional de las personas que trabajan en diversos sectores de servicios humanos, siempre en contacto directo con los usuarios, especialmente personal sanitario y profesores. El síndrome sería la respuesta extrema al estrés crónico originado en el contexto laboral y tendría repercusiones de índole individual, pero también afectaría a aspectos organizacionales y sociales”. (Martínez, 2010, p.43).

El cansancio emocional, la despersonalización y la baja realización personal son los 3 aspectos principales que caracterizan el síndrome de Burnout (Moriana y Herruzo, 2005). El cansancio emocional hace referencia al desgaste, pérdida de energía y agotamiento; la despersonalización supone el distanciamiento emocional, rechazo e irritabilidad al entorno estresante; y la baja realización personal se caracteriza por una baja autoestima, síntomas depresivos, evitación de las relaciones interpersonales y baja productividad laboral. 

Si bien el SB supone una excesiva carga laboral, es necesario entender que existen diversas causas o variables socio-demográficas, de personalidad y organizacionales que influyen en el desarrollo del SB. Algunas de las  características de personalidad que están directamente relacionadas con el SB y se manifiestan como factores de riesgo son: baja autoestima, pensamientos irracionales, bajo nivel de empatía y responsabilizar al entorno externo por las emociones que uno está sintiendo. No obstante, es significativo recalcar que también existen variables de personalidad que funcionan como factores preventivos y protectores al Burnout; como el autocontrol y la autoeficacia; y el hecho de ser conscientes de nuestras emociones y lograr identificar en qué momento y cómo se manifiestan. Estos factores podrán ayudarnos a mejorar nuestra calidad de vida (Moriana y Herruzo, 2004). Si una persona logra identificar que posee una tendencia a desarrollar SB por características propias de su personalidad puede tomar medidas preventivas que fomenten una mejor calidad de vida y reduzcan la posibilidad de estrés crónico; como por ejemplo, realizar ejercicios de autorregulación emocional, practicar meditación o mindfulness, etc.

Ahora que tenemos claro qué es el Síndrome de Burnout, cómo se manifiesta y cuáles son algunas de sus causas; le proponemos algunos tips que pueden ayudar a reducir o prevenir el estrés y SB laboral: 

1. Adapta tus expectativas a la realidad cotidiana. Identifica primero cuáles son tus expectativas laborales. Apuntalas en un cuaderno (máximo 5 expectativas) y contrástalas con tu realidad laboral. Luego, plantea qué acciones puedes hacer para cambiar la realidad y se acerque mucho más a tu expectativa original (Saborío y Hidalgo, 2015).

2.Busca un equilibrio entre todas las áreas de desarrollo personal. Cuando realices tu cronograma semanal busca incluir dentro de este tiempo en familia, con amigos, tiempo de ocio y de aficiones; además de las horas dedicadas al espacio laboral (Saborío y Hidalgo, 2015). 

3.El apoyo social reduce los efectos del estrés de forma directa. Es importante que tengas una red de apoyo entre amigos y familia; principalmente para romper con el aislamiento laboral que el SB puede producir (Guerrero y Rubio, 2005). 

4.En caso de que ya exista una activación fisiológica provocada por el SB puedes practicar técnicas de relajación física, y ejercicios de respiración; estos últimos se pueden realizar todos los días en la mañana y en el mismo momento que se esté experimentando una situación estresante. Los ejercicios de relajación permitirán una mayor oxigenación del organismo, y por ende, reducirá la sensación fisiológica del estrés (Guerrero y Rubio, 2005). Uno de los ejercicios de respiración más comunes y efectivos consiste en inhalar por la nariz y exhalar por la boca profundamente 10 veces seguidas apenas te levantas o durante la situación estresante. 

5.Aranda et al. (2017) concluyen en su investigación que la práctica de mindfulness reduce significativamente el estrés laboral y el cansancio emocional; tener conciencia plena de la realidad ayuda a aceptarla con una postura activa y eficaz, a resignarse en lo que no se puede cambiar y a confrontar las creencias irracionales que provocaron estrés en un principio. Existen aplicaciones de mindfulness que puedes descargar y utilizar todos los días en la mañana o antes de irte a dormir.

 

Bibliografía:

Aranda, G. et al. (2017). Evaluación de la efectividad de un programa de mindfulness y autocompasión para reducir el estrés y prevenir el burnout en profesionales sanitarios de atención primaria. DOI: 10.1016/j.aprim.2017.03.009

Guerrero, E., y Rubio, J. (2005). Estrategias De Prevención E Intervención Del “Burnout” en el Ámbito Educativo. Salud Mental, 28(5), 27-33. 

Moriana, J.A., y Herruzo, J. (2004). Estrés y burnout en profesores. International Journal of Clinical and Health Psychology, 3(4), p. 597-621. 

Moriana, J.A., y Herruzo, J. (2005). El síndrome de burnout como predictor de bajas laborales de tipo psiquiátrico. Clínica y Salud, 16(2), p. 161-172. 

Martínez, A. (2010). El Síndrome de Burnout: Evolución Conceptual Y Estado De La Cuestión. 2010). Revista de Comunicación Vivat Academia, 112. p. 42-80. 

Saborío, L., y Hidalgo, L. (2015). Revisión Bibliográfica: Síndrome de Burnout. Medicina Legal de Costa Rica, 32(1). 

Zavala, J. (2008). Estrés y burnout docente: conceptos, causas y efectos. Educación, 32, p. 67-86.