El Cuidado del Medio Ambiente desde la Psicología Ambiental

Elaborado por: Daniel Merino L. (Co-Fundador de dando+)

 

El valor del ambiente y el valor de nuestra vida

Una vez me encontré con una imagen que decía lo siguiente: “enseñar a cuidar el medio ambiente es enseñar a valorar la vida”. Esta frase me hizo pensar en la conducta que muchos pueden tener al relacionarse con el medio ambiente, la cual puede ser en algunos casos poco consciente y responsable. Durante principios del siglo pasado, una serie de indicadores y cambios han ido evolucionando en el mundo dejando muchas teorías y preocupaciones sobre la situación del planeta. De esta manera, han existido diversos tipos de ciencias que se han desarrollado hacia el estudio del medio ambiente y el análisis de las posibles consecuencias que se puedan presentar. En la actualidad, se nos presentan diversas cuestiones: ¿Qué ocurrirá con el planeta? ¿Qué puedo hacer para cuidar más el medio ambiente? ¿Cómo puedo valorar más el medio ambiente siendo más consciente y responsable? Lo iremos descubriendo…

Muchas veces hemos observado la existencia de conductas que perjudican al medio ambiente: tirar basura en la calle, dejar correr el agua del baño, tener poco cuidado con el uso de la electricidad o el uso del papel, entre otros. No obstante, no nos resulta fácil percatarnos de que estas conductas no solamente dañan al medio ambiente, si no también nos perjudican a nosotros. Por lo tanto, el revalorizar la importancia del medio ambiente y lograr que el hombre comprenda el sentido de comunidad y de convivencia es un gran reto que tenemos por delante. Martínez-Soto (2004) afirma que los problemas ambientales no se deben únicamente a una crisis ecológica si no por un problema de la humanidad y, por lo tanto, del comportamiento humano. De esta manera, podemos entender la importancia de poder contribuir positivamente con el medio ambiente y, a su vez, la oportunidad de crecer personalmente ante la práctica de una conducta responsable y consciente.

Una de las disciplinas que se interesa por el medio ambiente y su interacción con el hombre es la Psicología Ambiental (PA). Podemos entender a la PA como “una disciplina que estudia las relaciones recíprocas entre la conducta del ser humano y el ambiente socio-físico, ya sea este natural o creado por el hombre” (Aragonés y Amérigo, 1998). En consecuencia, la PA nos da mayores nociones y aproximaciones para comprender mejor esta relación entre el ambiente y la persona, así nos sienta las bases para poder responder ante un problema tan complejo y relevante para nuestra vida.

Resulta importante reconocer que la Psicología Ambiental está interesada en analizar; además de las circunstancias del medio ambiente, las actitudes, creencias, emociones, motivaciones y conductas que tiene la persona en relación a su entorno. Plantear un tipo de estrategia desde la Psicología Ambiental será una apuesta de cambio para comprender a la persona humana y brindar las herramientas que le sirvan para relacionarse adecuadamente con su entorno. Esta disciplina, por lo tanto, será tan importante para el medio ambiente como para el propio desarrollo humano.

Uno de los conceptos de la Psicología Ambiental que es importante conocer es la conducta pro-ambiental. Esta conducta se define como “el conjunto de acciones intencionales, dirigidas y efectivas que responden a requerimientos sociales e individuales que resultan de la protección del medio” (Corral 2001, p.36). Este concepto, ha tenido diversas posturas; no obstante, la mayoría de autores convergen en que la práctica de acciones intencionales positivas beneficia considerablemente al desarrollo personal del ser humano en relación a su entorno. La Psicología Positiva también ha influido significativamente en el estudio de este concepto, pues en ella las virtudes son cualidades que se practican constantemente en la conducta pro-ambiental llegando así al crecimiento personal, la convivencia positiva con otros, el bienestar psicológico y una adecuada adaptación con el entorno (Peterson y Seligman, 2014).

Steele (1980) consideraba que la conducta pro-ambiental es una forma de “responder de manera estimulante y efectiva”, puesto a que esta conducta incluye un componente motivacional necesario. Boyatzis (1982) incluirá a este componente motivacional los rasgos de la personalidad, la autoimagen, roles sociales, conocimiento personal y social junto con las circunstancias ambientales y situacionales que se presenten. En este sentido, es muy interesante entender que la conducta pro-ambiental es producto de una relación entre diversos factores que nos afectan a lo largo de nuestro desarrollo humano. En consecuencia, estos alcances nos permiten volver a la frase que se mencionó al inicio: “enseñar a cuidar el medio ambiente es enseñar a valorar la vida”. Por lo tanto, en la medida en que cada persona valore más el medio ambiente directamente contribuye al progreso de un entorno seguro y estable, pero, sobre todo, al desarrollo de un ser humano virtuoso.

En conclusión, es importante tomar conciencia de la situación del medio ambiente, busquemos pensar de qué manera podemos contribuir desde lo más sencillo hasta lo más elaborado. Cada repetición de actos buenos que tengamos en nuestro día a día; en la calle, al usar el baño, el uso de electricidad, los trabajos industriales, el consumo de plástico, papel, entre otros factores, contribuyen al medio ambiente, pero lo más interesante es que también nos contribuyen a nosotros mismos. ¡Los invito a poner en práctica esta conducta pro-ambiental, que en gran medida se resume en una conducta de pro-humanidad!

 

Referencias:

Aragonés, J. y Amérigo, M. (1998). Psicología Ambiental. Aspectos con- ceptuales y metodológicos. En Aragonés, J. y Amérigo, M. (Eds.) Psico- logía Ambiental. Madrid: Pirámide.

Baldi, G., y García, E. (2005). Calidad de Vida y Medio Ambiente. La psicología ambiental. Universidades. México. 

Boyatzis, R. E. (1982). The competent manager. New York: John Wiley.

Corral, V. (2001). Comportamiento Proambiental. Santa Cruz de Tenerife, España: Editorial Resma.

Corral, V. (2010). Psicología de la Sustentabilidad. Un análisis de lo que nos hace proecológicos y proso-ciales. México: Trillas.

Martínez-Soto, J. (2004). Comportamiento Proambiental. Una aproximación al estudio del de- sarrollo sustentable con enfásis en el comportamiento persona-ambiente: Theomai, 1-8.

Steele, F. (1980). Defining and developing environmental competence. Advances in Experimental Social Processes, 2, 225-244.

Peterson, C. y Seligman, M. (2004). Character strengths and virtues: a handbook and classification. Washington, DC: American Psychological Association